sábado 25 de septiembre de 2010


ya no se que que pasa por mi cabeza, ni lo que pasa por la tuya. Lo único que me queda ahora es mi promesa de siempre cuidarte. Aunque estemos lejos mi corazón seguirá latiendo, mis ojos seguirán buscándote en el cielo, aquel cielo que compartimos y que nos une... a la distancia...